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Auf einer philippinischen Insel kämpfen sie gegen den steigenden Meeresspiegel und Überschwemmungen – mithilfe der Natur statt Beton

Über Jahre hinweg versuchten die Einwohner der Insel Pamarawan, nordlich von Manila, auf den Philippinen, ihre Häuser vor Überschwemmungen zu schützen, indem sie immer höhere Betonmauern errichteten. Doch die heftigen Wellen und das Vorrücken des Wassers stellten ihre Häuser immer wieder aufs Neue in Gefahr. Angesichts dieser Lage begannen ihre etwa 3.000 Einwohner, auf eine andere Lösung zu setzen: Sie nutzten Bambus und Austernschalen, um die Wellenkraft zu mindern und Überschwemmungen einzudämmen.

Die Initiative zielt darauf ab, die natürlichen Elemente selbst zu nutzen, um die Küste zu schützen und den Boden für das Wachstum von Mangroven vorzubereiten. Das Projekt stellt zudem eine Alternative zu großen Betonbauwerken dar, die in den Philippinen nach einem milliardenschweren Skandal über mangelhafte Hochwasserschutzprojekte oder solche, die nie realisiert wurden, in Frage gestellt werden.

Los trabajadores colocan bolsas de fibra de coco junto a conchas de ostras en un rompeolas en la isla Pamarawan. Foto: AFP

Wie funktioniert die natürliche Barriere, die die Insel der Philippinen schützt?

Das Projekt begann, nachdem die Gemeindeverwaltung von Malolos, der Insel zugehörig, eine Studie in Zusammenarbeit mit einem niederländischen Ingenieurbüro durchgeführt hatte. Der Vorschlag besteht darin, Barrieren aus Bambus und Strukturen aus Austernschalen zu installieren, um die Kraft des Wassers zu verringern, bevor es die Häuser erreicht.

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Colocación de redes de fibra de coco junto a bolsas de conchas de ostras en un rompeolas. Foto: AFP

Colocación de redes de fibra de coco junto a bolsas de conchas de ostras en un rompeolas. Foto: AFP

En mayo de 2025, trabajadores, muchos de ellos residentes de Pamarawan, comenzaron a colocar postes de bambú rellenos de ramas y vegetación a lo largo de la costa. Estas estructuras permiten reducir la velocidad del agua y retener sedimentos, con la intención de elevar gradualmente el fondo marino y favorecer el crecimiento de manglares.

A unos 100 metros de la costa también se construyó un rompeolas con sacos de fibra de coco rellenos de conchas de ostras, asegurados mediante estacas de madera. Según Lyana Galang, responsable del proyecto, su principal función es disminuir el impacto de las olas antes de que alcancen la comunidad.

„El objetivo principal de este rompeolas es reducir el impacto de las olas antes de que puedan llegar a la comunidad“, explicó a AFP.

Las instalaciones abarcan aproximadamente 14 hectáreas de la bahía de Manila y costaron 70 millones de pesos filipinos (US$1,1 millones), incluido el mantenimiento. Según el alcalde Christian Natividad, una barrera marítima convencional de concreto habría costado alrededor de 90 millones de pesos.

Welche Ergebnisse hat das Projekt mit Bambus und Austernschalen erzielt?

Die erste Phase der Initiative endete Ende 2025 und einige Bewohner nehmen bereits Veränderungen im Alltag wahr. Edgar Javier, Fischer der Insel, erinnerte sich daran, dass früher die Wellen so stark waren, dass sie eine Betonmauer seines Hauses zum Einsturz brachten.

Los trabajadores cosen bolsas de fibra de coco en un rompeolas. Foto: AFP

Los trabajadores cosen bolsas de fibra de coco en un rompeolas. Foto: AFP

„Esto ha supuesto una enorme diferencia para nosotros. Todavía podemos sentir las olas, pero se han debilitado considerablemente. Ahora son casi imperceptibles“, afirmó.

Arsenia Cabigao, de 58 años, también destacó los beneficios para su trabajo. Antes, las inundaciones cubrían los espacios donde secaba pescado, lo que afectaba su actividad. „Por fin tenemos los pies secos. Antes no era así“, contó a AFP.

Kann diese Lösung die Betonschutzbarrieren ersetzen?

Aunque los primeros testimonios son favorables, todavía falta comprobar la eficacia del proyecto a largo plazo. Eine evalución científica prevista para 2027 determinará si las condiciones permiten comenzar la plantación de manglares, que aportarían una protección natural adicional.

El científico filipino Antonio Contreras advirtió que estas iniciativas no funcionan en todas las circunstancias y deben complementar las infraestructuras convencionales. También señaló que el bambú necesita obtenerse de manera sostenible y reemplazarse aproximadamente cada cinco años debido a su deterioro.

Der Bürgermeister Natividad considera que los resultados más importantes se observarán durante la próxima década, conforme los sedimentos se acumulen y estabilicen el fondo marino.

Mientras tanto, la iniciativa busca demostrar que proteger a las comunidades costeras no siempre requiere levantar más concreto. „Es difícil luchar contra el agua. Ahora estamos intentando vivir con ella“, resumió der Bürgermeister.